lunes, 2 de abril de 2007

Pieza del mes: Santo Cristo de Burgos

La imagen que reproducimos se encuentra en la iglesia de Nuestra Señora de Altagracia (Caracas).

Su nombre se origina en un famoso Cristo crucificado del siglo XIII, venerado en el convento de San Agustín de Burgos (España), trasladado a la catedral de esa ciudad en 1836. La imagen española, con cabellos y barba verdaderos (que los fieles aseguran que crecen) está recubierta de cuero que se ha ido oscureciendo con el tiempo, para simular la piel humana. Además lleva a los pies tres huevos de avestruz los cuales simbolizan el nacimiento sin pecado original. La orden agustina difundió esta iconografía y en cada uno de sus conventos se mantenía una capilla dedicada a esta imagen. Aunque otras órdenes religiosas también la veneraron, como los carmelitas de Cuzco que contaban con una copia, y los dominicos de Caracas primeros propietarios de la pieza que exhibimos.

Gracias a un inventario elaborado en 1926, por Monseñor Edmundo Acuña y el presbítero Manuel Arocha Ojeda, se conoce que el Cristo de Burgos que se conserva en la iglesia de Nuestra Señora de Altagracia fue importado en tiempos de la colonia y venerado en la iglesia del convento de San Jacinto. A raíz de la demolición de este edificio (entre 1837 y 1860) la pieza fue trasladada al templo de Altagracia.




La talla en madera policromada mide un metro sesenta centímetros de altura y representa el momento de la Crucifixión de Cristo. La figura está clavada al tradicional madero en forma de cruz, pintado de color verde oscuro con algunos detalles dorados. Los miembros de Cristo están clavados con 4 clavos de plata, siguiendo la tradición medieval que se mantuvo hasta el siglo XIII. Posterior a lo cual se optó por los tres clavos, (se clavaba un pie sobre el otro).
Años atrás la imagen portaba tres potencias de metal dorado, las cuales han desaparecido al igual que la cartela de INRI (Jesús Narazeno Rey de los Judíos en latín).


A diferencia del Cristo de Burgos español, el Cristo de Altagracia no está desnudo completamente, ya que desde la cadera hasta las rodillas se dejó la madera sin trabajar con un formato triangular, sobre el cual se extiende un paño de pureza. El resto de los atributos están presentes como los huevos de avestruz (que sólo lleva dos), aunado a un pedazo de queso y de pan. Estos alimentos tallados en la madera recuerdan, según el párroco actual, la devoción de los campesinos a la imagen y al cuerpo de Cristo ofrecido en la Eucaristía.




Los detalles de las venas, llagas, y la herida del costado atravesada por la lanza romana, nos hacen pensar que se trata del momento justo después de la muerte. Cristo tiene los ojos entreabiertos y el rostro cabizbajo, inclinado hacia su derecha. Con la cabeza coronada de espinas y llena de sangre, la escultura se muestra lo suficientemente dramática y expresiva para mostrar el último momento de la Pasión.


La imagen está revestida con un paño de pureza color blanco, todo bordado con hilos dorados que figuran rosas rojas, las cuales representan en algunos casos la sangre derramada por Jesús.



Textos: Verónica Leyba
Edición: Janeth Rodríguez
Fotos: Verónica Leyba
Bibliografía: Verónica Leyba, Estudio histórico del patrimonio escultórico y pictórico colonial de la iglesia de Nuestra Señora de Altagracia de Caracas. Caracas: UCV, Facultad de Humanidades y Educación, Escuela de Artes, 2004.

4 comentarios:

Trompeta-sangre dijo...

Deberían ponerse en contacto con la Catedral de Burgos o alguien que conozca un poco más acerca del Cristo de Burgos.
Porque yo que soy una ignorante he detectado varios errores acerca del Cristo de la catedral burgalesa.
Como el significado de los huevos de avestruz, que no es otro que una ofrenda de un devoto por una gracia concedida, no teniendo nada que ver con el pecado original.
Además de que el Cristo de Burgos original no se encuentra desnudo, ya que posee diferentes paños de pureza que le cambian a lo largo del año.

Saludos.

Janeth Rodríguez dijo...

Gracias por su comentario, pero parece que usted no ha entendido el texto publicado y por ello comete varios errores.
Es obvio que el Cristo que se exhibe en la Catedral de Burgos usa un paño de pureza, no se exhibe desnudo y nosotros no estamos afirmando semejante despropósito. Pero los historiadores del arte especializados en iconografía sacra sabemos que bajo ese paño de pureza el artista representó el cuerpo completo de Cristo. Se trata de uno de los pocos casos conocidos en donde el cuerpo ha sido representado en su integridad. Usualmente se talla el paño de pureza y ello evita al artista tener que lidiar con el desnudo. En otras ocasiones, como el Cristo de Altagracia, se deja la madera sin tallar y se cubre con un paño de pureza. Espero que le haya quedado lo suficientemente claro.
Sobre los huevos de avestruz existen distintas teorías al respecto, muy bien documentadas en sesudos textos escritos por importantes historiadores españoles. Y no únicamente lo que se divulga popularmente en la Catedral de Burgos. Gracias.

trompeta-sangre dijo...

Perdone de nuevo pero deberían estudiar el expediente de restauración del santo Cristo de Burgos agustino para aclarar un poco, desde luego lo de los huevos de avestruz no es tan solo lo que se divulga en la Catedral como usted dice.
De hecho hay documentación de la entrega de la donación en el anterior emplazamiento de la talla como supongo que usted sabrá en el convento de san Agustín, actual sede del Centro Cultural de la Diputación Provincial de Burgos.

Además de leer "distintas teorías al respecto, muy bien documentadas en sesudos textos escritos por importantes historiadores españoles." Se puede bucear un poco en el apasionante e interminable mundo del archivo de la Catedral burgalesa, el cual aumenta cada día con diferentes textos aparecidos en diferentes lugares.

Desde luego lamento que haya tomado como un ataque personal el comentario, quedan invitados a Burgos España para poder verlo.

Aunque una sea un poco ignorante está muy metida en la Historia del Cristo ya que pertenezco a un grupo de gente que estudia la historia de los dos Cristos de Burgos, porque existen dos como usted seguramente sepa, así como todos los detalles que rodean las tallas de ambos.

Janeth Rodríguez dijo...

Nadie se lo ha tomado como un ataque personal. Pero creo amiga, que usted insiste en no entender el objetivo del blog y del texto publicado.
A nosotros lo que nos interesa son las piezas que están en Venezuela, y si para estudiar la iconografía de cada una debemos ir a los archivos españoles a rastrear información sobre cada imagen que ha servido de modelo a las locales,...pues nunca podremos terminar!
Desde este lado del Atlántico no tenemos por qué dudar de la veracidad de lo aportado por los colegas españoles, sobre todo cuando se trata de profesionales reconocidos internacionalmente. Por supuesto, siempre aparecerán nuevos datos en los archivos y en los procesos de restauración, pero hasta que esos datos no estén publicados en revistas universitarias científicas o recogidos en los textos de los colegas, y diseminados en bibliotecas y librerías internacionales, pues es como si no existieran! Se quedan en el círculo cerrado del restaurador, el párroco y la cofradía de turno. Si tan interesada está en divulgar la verdadera historia del Cristo de Burgos, pues la invito a crear un blog sobre el tema, es gratis, y ayudará a muchos colegas desde este lado del Atlántico que no tenemos acceso a los archivos burgaleses ni a los informes de restauración. Gracias