domingo, 10 de agosto de 2008

Nueva publicación: Las imágenes expurgadas: censura del arte religioso en el período colonial

Nos complace informar a nuestros lectores la publicación de nuestro estudio Las imágenes expurgadas: censura del arte religioso en el periodo colonial, gracias al interés del Secretariado de Publicaciones de la Universidad de León (España), del cual ofrecemos aquí un breve resumen.

En este trabajo pretendemos reflexionar sobre las prohibiciones impuestas al arte de temática sacra por la Iglesia católica, durante la época de dominación hispánica. La Iglesia, consciente del inmenso poder de la imagen, favoreció su utilización en el culto aunque intentó mantener un control férreo sobre la misma. En consecuencia, las imágenes que por alguna razón eran apreciadas como contrarias a la tradición más ortodoxa estaban condenadas a su destrucción. No obstante, a veces podían preservarse con algunos cambios que suprimían aquellos elementos considerados como perjudiciales, permitiendo la continuidad del culto público. Tal es el caso de las imágenes expurgadas o censuradas, las cuales sufrieron cambios en su composición original, bien sea eliminando figuras y/o leyendas, modificando la vestimenta, color o ubicación espacial, por orden de un obispo o de algún funcionario inquisitorial.

En el primer capítulo titulado El control eclesiástico de la imagen sagrada se examinan las disposiciones conciliares referentes al arte emitidas en el concilio de Nicea II (siglo VIII), y los sucesivos brotes iconoclastas que se producen en occidente hasta el siglo XVI. Pero hacemos mayor énfasis en el concilio de Trento (1546-1563), y en su difusión a través de los concilios provinciales y sinodales que se celebraron en América. En este apartado estudiamos la cultura visual hispana originada bajo la Contrarreforma a fin de comprender con mayor precisión la importancia de la imagen en este contexto histórico. Además abordamos el grabado, los textos doctrinales y la tratadística como vehículos de difusión de los ideales tridentinos en torno a la imagen, que serán factores que influyen en el arte virreinal latinoamericano.

En el segundo capítulo Expurgar y censurar, se revisan las prácticas de la censura antes y después de la ejecución de la obra de arte, a través de los contratos, las visitas pastorales realizadas por los obispos a sus diócesis y la acción del Tribunal de la Inquisición. En este último punto consideramos necesario desarrollar una breve aproximación a la historia del Santo Oficio, su establecimiento en América, y su relación con el arte y los artistas. Asimismo revisamos la condena a las prácticas iconoclastas de minorías calificadas como heréticas, como judíos y protestantes.

En el tercer capítulo se analizan los casos de La censura de la imagen. Para ello se elaboró una clasificación jerárquica que nos permite desarrollar de una manera ordenada los distintos tipos de censura. Iniciamos con la imagen herética, en la cual referimos las series angélicas, iconografía favorecida por la corona española pese a su cuestionamiento por la institución eclesiástica. También incluimos las llamadas imágenes desusadas, iconografías de origen medieval que fueron apreciadas como apócrifas en el periodo postridentino. En este punto nos detenemos en una pieza de la Santísima Trinidad, en su tipología Trilliza, que fue censurada en nuestro país, brindando una posible explicación ante la variedad de lecturas que esta iconografía suscitaba en el resto del continente. Otra categoría estudiada fue la imagen indecorosa o lasciva, en la cual examinamos piezas con iconografías que eran apreciadas como impúdicas bajo las directrices del decoro contrarreformista. En este caso revisamos una obra de la Virgen de la Leche, repintada en la Caracas de mediados del siglo XVIII. Otra categoría a estudiar fue la imagen consumida y la hechura impropia, título bajo el cual se revisan los paradigmas estéticos que llevan a censurar una imagen por su fealdad y su deterioro, pero también por el extremo contrario, como su excesiva fastuosidad. Igualmente exploramos las censuras a imágenes de personas no beatificadas o canonizadas, cuyas efigies no debían recibir cultos públicos. Por último, consideramos las imágenes incluidas en libros prohibidos y objetos ornamentados con temas religiosos.

En nuestro último capítulo, La Madre Santísima de la Luz. Un caso particular de censura, se examina en detalle el caso más destacado de censura que hallamos en nuestro país. Se trata de una advocación mariana de origen jesuita cuyo culto se difunde en la Provincia de Caracas a partir de la década de 1750. Iniciamos este apartado con el origen de la iconografía, su difusión en el continente americano y su implantación en la Caracas del siglo XVIII. Luego abordamos las consecuencias de la expulsión de la Compañía de Jesús sobre la iconografía, la cual es prohibida por las autoridades monárquicas en 1770. Como consecuencia de la prohibición fueron modificadas la mayoría de las piezas que representan esta advocación en nuestro país, mientras en otras regiones las piezas fueron destruidas.

En las conclusiones intentamos recoger una serie de ideas que desmitifican las teorías hasta ahora desarrolladas sobre el control ejercido por la Iglesia en el arte americano, e intentamos explicar los motivos que favorecieron la presencia de temáticas prohibidas, a la vez que ponemos en evidencia el peso de la tradición como un factor contralor en el arte. A estas conclusiones acompañan unos anexos documentales con algunos textos que consideramos de utilidad. Finalizamos con la recopilación bibliográfica que da cuenta del aparato crítico citado en nuestro estudio.


Janeth Rodríguez Nóbrega, Las imágenes expurgadas: censura del arte religioso en el período colonial. León: Universidad de León, 2008, 27 ilust., 267 pp. (Encuadernación rústica)

1 comentario:

OSKAR LONDOÑO R. dijo...

buena tarde, quisiera saber si el libro el posible conseguirlo actualmente en Colombia. Muchas gracias