Nuestra Señora del Rosario, siglo XVII

La tradición oral cuenta que esta imagen fue obsequiada en el siglo XVI a la ciudad de Caracas por Juan de Austria (1545-1578), hijo natural del rey Carlos I de España. Desde entonces habría sido venerada en la iglesia del convento dominico de San Jacinto, permaneciendo allí hasta que el templo fue derribado, posterior a lo cual se trasladaría a la iglesia de Nuestra Señora de Altagracia en Caracas. Cuenta la misma tradición popular que a la imagen se le daba el título de "La preciosa". Por su parte, el historiador y cronista José Oviedo y Baños nos refiere la presencia de una imagen milagrosa de Nuestra Señora del Rosario que se veneraba fervorosamente en el convento de San Jacinto y que había sido obsequiada por el rey Felipe II (1527-1598), siendo "atractivo de la devoción de todos los vecinos, que la reconocen por eficaz patrona contra la violencia de los temblores." En este punto conviene acotar que Oviedo y Baños fue contador de la Archicofradía del Rosario ...