lunes, 23 de julio de 2007

Nueva investigación en curso (II)

En días pasados el Departamento de Artes Plásticas de la Escuela de Artes (UCV) aprobó el proyecto de tesis de la bachiller Verónica Gathmann, titulado: Catálogo razonado de la colección de arte colonial de la Universidad Simón Bolívar. Escuela de El Tocuyo, bajo la tutoría del prof. Roldán Esteva Grillet.

En esta investigación la estudiante analizará en profundidad cada pieza atribuida a la Escuela de El Tocuyo, que se conserva en la pinacoteca de la USB. Se trata de 40 cuadros, en su mayoría anónimos y de pequeño formato, de los cuales podrá confirmar la temática representada, su posible datación y su procedencia. Además de rastrear las críticas, referencias expositivas y reproducciones de cada pieza.

La colección de arte colonial de la USB se comenzó a formar en 1974, cuando se adquirieron algunas piezas bolivianas, peruanas y colombianas. Es en 1978 cuando se compraron pinturas sobre tabla y tallas provenientes de diversas regiones del país. Entre estas piezas sobresalen las provenientes de El Tocuyo (Edo. Lara), que se distinguen por tener un carácter más artesanal con respecto a la producción pictórica que se estaba elaborando en Caracas.

Proyectos como éste contribuyen a conocer con mayor profundidad nuestro pasado.

domingo, 8 de julio de 2007

Pieza del mes: Nuestra Señora de los Dolores

En España, esta devoción floreció junto a la práctica del Vía crucis por el impulso de franciscanos y servitas. El modelo iconográfico que le distingue llegó a desarrollarse completamente en Sevilla a finales del siglo XVI, subsistiendo desde el barroco hasta la actualidad. Desde entonces se denomina genéricamente como Dolorosa a cualquier imagen mariana de vestir que es llevada en procesión bajo palio y posee uno o siete puñales penetrando su corazón.

Aunque en la mayoría de los casos, este modelo iconográfico se representa con una sola espada en el pecho, dada la profecía de Simeón (Lucas II, 35) y “una espada atravesara tu alma”, Nuestra Señora de los Dolores de la iglesia de Ntra . Sra. de Altagracia (Caracas), lleva sobre su pecho un corazón de plata en el que están clavadas siete pequeñas dagas las cuales simbolizan los siete dolores marianos: la profecía de Simeón, la huida a Egipto, la perdida de Jesús en el templo, la calle de la Amargura, a crucifixión del Señor, el descendimiento y el entierro de Cristo.
La imagen de vestir de tamaño natural que encontramos en la iglesia es citada en el inventario elaborado durante la visita pastoral del Obispo Mariano Martí en 1772. La pieza es patrona de la antiquísima cofradía de su titulo fundada en 1696. Se le ha tributado siempre una profunda devoción, con especial solemnidad y pompa los días de la Semana Santa.

Durante la Edad Media las imágenes de la Dolorosa portaban las típicas ropas de color rojo y azul características de las figuras marianas. En cambio, la Dolorosa de Altagracia se encuentra lujosamente vestida con manto negro bordado con hilo de oro y traje blanco siguiendo el modelo de finales del siglo XVI, cuando a esta advocación se le viste enlutada a la manera de las viudas españolas del período de Felipe II.

La imagen ha sido restaurada y repintada por lo que advertimos cierta palidez y opacidad en el tono de la tez. El rostro y las manos que complementan el armazón, son de madera encarnada. Huelga decir, que otros atributos identifican igualmente a esta imagen de farol como una variación de la Soledad. Es así como vemos en sus manos una corona de espinas, en clara alusión a la Pasión de su hijo, y en la cabeza una aureola o diadema de plata sobredorada con 10 estrellas que le adorna.

La diadema que lleva sobre la cabeza data de 1776. La pieza de orfebrería hecha en plata sobredorada con veinte y dos dobletes de colores fue encargada a Luis Vicente López junto con el corazón y las siete espadas por las que recibió 80 pesos el 3 de octubre de 1776. Las piezas que se muestran en nuestras fotos, sin tomar en consideración la diadema que si ha sido conservada, no son las originales y fueron cambiadas hace pocos años por unas de menor calidad y ostentación.

Al contrario de otras representaciones de la Dolorosa, en las que la Virgen aparece arrodillada a los pies de la cruz, la imagen de Nuestra Señora de los Dolores de Altagracia está de pie y con la mirada hacia abajo como signo de pena y aflicción.

Texto y Fotos: Verónica Leyba, Estudio histórico del patrimonio escultórico y pictórico colonial de la iglesia de Nuestra Señora de Altagracia de Caracas. Caracas, UCV, Facultad de Humanidades y Educación, Escuela de Artes, 2004.

Edición: Janeth Rodríguez

martes, 3 de julio de 2007

Iconografia del apóstol Santiago el Mayor en la América colonial

Para difundir la investigación que se realiza en la Escuela de Artes de la UCV, hemos decidido publicar mensualmente un resumen de alguna tesis que haya obtenido una calificación destacada. Hoy comenzaremos con la tesis de licenciatura de Marcos Ortega Castañeda, titulada: Iconografía del apóstol Santiago el Mayor en la América colonial, la cual fue presentada en julio de 2004. Esta investigación fue aprobada con mención sobresaliente por los profesores Carolina Campos, Janeth Rodríguez y la lic. Evelyn Ramos (jurado invitado).

"El trabajo de grado trata sobre la iconografía del apóstol Santiago el Mayor en la América colonial. En un principio nuestra principal inquietud era investigar todo lo relativo a la imagen de este santo apóstol, guerrero y peregrino, protagonista de fantásticas leyendas en Europa y América.

Debido a la imposibilidad de explorar todo el ámbito americano, decidimos enmarcar nuestro estudio en los virreinatos novohispano y peruano (principales centros del poder colonial español) lo cual nos permitió desarrollar una amplia perspectiva sobre el tema. También anexamos un capítulo, en el cual nos referimos a la ciudad de Santiago de León de Caracas en la provincia de Venezuela y se realizó un análisis iconográfico de las únicas 5 piezas detectadas en esta localidad.

Como la devoción a Santiago fue trasladada al Nuevo Mundo desde Europa elaboramos un primer capítulo titulado: El culto a Santiago Apóstol en España, en el cual examinamos los orígenes del culto haciendo particular referencia a la época medieval, cuando se forjó y consolidó la figura del apóstol como santo patrono de los españoles. De esta forma buscamos justificar y comprender los contenidos de la producción artística relacionada con su imagen. Nuestras principales referencias fueron los diccionarios de iconografía, la Biblia y La leyenda dorada. Esta literatura nos proporcionó los datos necesarios para establecer los atributos que identifican a Santiago en los modelos de representación que llegaron al continente americano.

En un segundo capítulo: Culto en los territorios de ultramar, estudiamos algunas circunstancias que surgen alrededor de la figura del santo en el Nuevo Mundo. Presentamos una selección de textos de diversos cronistas de la época. Estos referentes nos facilitaron una perspectiva sobre la importancia y presencia del apóstol en el contexto colonial. Asimismo, basándonos en los aportes de diversos autores, estudiamos el impacto y consecuencias de algunas tradiciones y costumbres medievales españolas traídas a América, buscando elementos que contribuyeron al desarrollo de la devoción a Santiago.

Para el tercer capítulo: Santiago en imágenes. Estudio de los modelos iconográficos, realizamos una selección de 8 piezas americanas que cotejamos con los modelos europeos. Se trata de una muestra representativa de la iconografía de Santiago que se destaca por sus singularidades, las cuales tratamos de explicar apoyándonos en diversas investigaciones que versan sobre el tema.

En el último capítulo: Santiago de León de Caracas, analizamos el caso de 5 obras encontradas en esta ciudad. Nos aproximamos a las costumbres y celebraciones religiosas del contexto caraqueño a través de diversas fuentes con la intención de argumentar la presencia de estas piezas, que comparamos con la iconografía europea y virreinal. En esta muestra caraqueña no se enconcontraron cambios significativos en la iconografía, que las diferencie de los modelos europeos y virreinales. Por ello esbozamos algunas posibles causas y también planteamos algunas hipótesis sobre los factores que estuvieron implicados en el detrimento de la devoción a Santiago, tanto en los virreinatos, como en la ciudad de Caracas. Sin embargo, no descartamos que nuevos hallazgos puedan cambiar nuestras perspectivas arrojando algunas respuestas o quizás, nuevas interrogantes."


Texto: Marcos Ortega Castañeda, Iconografía del apóstol Santiago el Mayor en la América colonial. Caracas: Universidad Central de Venezuela, Facultad de Humanidades y Educación, Escuela de Artes, 2004 (tesis de licenciatura).




Foto: Janeth Rodríguez. Anónimo, Santiago matamoros, siglo XVIII. Museo Diocesano de Coro Lucas Guillermo Castillo.